#Comunicazen 8: la marca espiritual de tu proyecto


Como recordarás, en ComunicaZen hablamos de ideas, principios e inspiración de la filosofía zen que puede ayudar a pequeños negocios, bloggers recién iniciados o trabajadores independientes y, en general, a cualquiera que necesite hacer de su propósito, algo más profundo. Porque tu audiencia (la mía, que eres tú) está cansada de leer frías descripciones de productos o servicios. También está cansada de personas que sólo intentan verderles algo, sin preocuparse por si ellos realmente lo necesitan. Por eso, la filosofía zen aporta una nueva perspectiva a cualquiera que sea tu proyecto: porque te invita a conectar, primero contigo mismo, y después con tu audiencia / cliente.

Y hecho este resumen de la sección (para los nuevos, sobre todo), hoy os traigo 4 formas de implementar lo que vamos a llamar aquí “marca espiritual” en tu negocio, blog o proyecto personal.

La marca espiritual

Como os he contado en la introducción, hoy en día nos dirigimos a un público cada vez más exigente, que no se conforma con poca cosa y mucho menos, que necesita conectar y sentirse identificado con aquello que consume o con lo que lee. Si no quieres que tu producto sea un producto más o que tu último post sean las mismas palabras de otros repetidas otras veces, vas a tener que esforzarte en ponerles ALMA. Y ahí entra la parte espiritual de la marca: tienes que ser capaz de autoconocerte, de aprender el valor de la conciencia y de practicar para que tu proyecto sea capaz de llegar al corazón de los demás.

#1. Conecta con tus creencias y valores

Todos somos seres intuitivos. Y últimamente, cansados de todo, hemos perdido la capacidad de que algo nos sorprenda. Es muy probable que tu audiencia esté viendo tu proyecto del mismo color gris que el resto de proyectos. Sin embargo, puedes dotar a tu proyecto de color porque, cada día más, nos interesa lo que hay detrás de lo que vemos: la intención, la energía, las creencias y los valores de una marca. Procura que tu proyecto desprenda todos estos aspectos, conecta con tus creencias. ¿Por qué creaste este proyecto? ¿Cuál es su propósito? ¿Cómo te gustaría que te recordaran? ¿Cuál es la energía que te gustaría que desprendiera? Conseguir conectar con tus creencias y valores, y aplicarlos día a día a tu proyecto, hará que tu audiencia confíe en ti, porque los mensajes que le impactarán serán mensajes con intención y corazón. La mayoría de las personas que lleguen a tu proyecto, se quedarán en él en función de “la vibra” que les transmitas, no de lo barato que vendas o de las soluciones o experiencias que propongas. Piensa en la energía que comunica tu proyecto, y si éste está conectado con tus verdaderas creencias: esto es lo que debes comunicar a los demás.

#2. Define tu propósito

Y si las creencias y valores son tan importantes, no resulta absurdo pensar que el primer paso será evaluar cuál es realmente el propósito de tu proyecto. ¿Cuál es exactamente el mensaje o la intención que quieres transmitir? Sobre todo si quieres que te paguen por ello, necesitas que tu público tenga claro que aquello que les ofreces, merece la pena un desembolso de dinero. Si no estás seguro acerca del propósito de tu proyecto, tus clientes potenciales tampoco lo estarán.

Además, para dotar a tu proyecto de una marca espiritual también debes definir a tu público ideal. ¿Qué tipo de persona es quien se beneficiará mejor del propósito de tu proyecto? ¿Cómo puedes conectar con ellos a un nivel más profundo que el resto? ¿Qué tipo de energía logrará conquistarles?

#3. Lo que transmites por fuera, tiene que ser real por dentro

¿Estás alineado con el objetivo de tu marca? ¿Los valores que transmites son los valores en los que realmente crees? Ten en cuenta lo siguiente: tu mundo exterior es una manifestación de lo que está pasando dentro de tu conciencia. Si estás creando tu proyecto a partir de una vibración débil o falsa, no conseguirás tener un proyecto exitoso. Debes tomar conciencia y conocerte profundamente para saber si estás siendo coherente.

#4. Ten en cuenta los espacios físicos

Igual que no te pondrías a practicar yoga o a meditar en un lugar abarrotado de gente, con música altísima, tampoco debes trabajar en tu proyecto desde el estrés. Debes intentar que cada minuto empleado en tu proyecto sea un minuto provechoso, que ayude a impregnarlo un poco más de esta marca espiritual. Para ello, ten muy en cuenta y cuida el espacio físico donde trabajas: debe invitar a la calma. Tiene que ser un lugar en el que te sientas cómodo, en el que las ideas sean capaces de fluir, y en el que tú tengas cierta armonía. Si te gustan los aromas, enciende un par de velas; si trabajas con música, busca alguna Playlist que te transmita emociones positivas. Todo esto es casi tan importante como el logo o a filosofía de tu marca. No lo dejes al azar.

Imagen de portada vía Pinterest