¿Qué hay en tu lista de “Cosas para dejar de hacer”?


Si eres una persona organizada (bueno, e incluso si no lo eres) puede que hayas hecho alguna vez en tu vida una lista de “Cosas por hacer”. Puede, de hecho, que tengas interiorizado este hábito como parte de tu día a día, de tu trabajo. Y no está mal. De hecho, es una de las pocas fórmulas que a mí me ayuda a ser consciente de lo que tengo que hacer y una forma muy útil de saber establecer prioridades. Pero de las listas de “Cosas por hacer”, si queréis, hablamos otro día.

Hoy vengo a hablarte de las listas de Cosas para dejar de hacer

Puede que, si nunca has hecho una lista de este tipo, te suene un poco raro. Quizá te suene a recurso literario, incluso. Pero en realidad, cuando te acostumbras a hacer listas de “Cosas para dejar de hacer”, por ejemplo, cada comienzo de año (siempre es una buena época para llevar este ejercicio a cabo), te das cuenta de una realidad abrumadora: Las cosas para dejar de hacer son casi tan importantes como las cosas por hacer.

Exacto. Has leído bien.

Porque es importante planificar tu rutina, tus proyectos o tus tareas en el trabajo o en los estudios. Pero también es importante dejar atrás malos hábitos o costumbres tóxicas. Ambos tipos de listas cumplen una función similar: descargan tu mente, te hacen más consciente de ti mismo, hacen tangibles cosas que quizá tenías en la mente hace tiempo, y que nunca conseguiste materializar.

Lo que dejas de hacer es casi tan importante como lo que empiezas o sigues haciendo

Al final, las listas de “Cosas para dejar de hacer”, es otra forma más de practicar el desapego, de soltar lastres, de descargar la “mochila” con la que cargamos cada día, cada hora y cada minuto de nuestra vida. Y cuando lo haces, te sientes bien. ¡Otra cosa en común! La satisfacción que tienes al completar todas las tareas de la lista de “Cosas por hacer” es similar a la que sientes cuando dejas de hacer otras cosas que ya no te llenan, no te motivan, no forman parte de tu Gran Realidad.

Haz tu lista de Cosas para dejar que hacer basándote en 3 preguntas

Para empezara hacer tu lista, te recomiendo hacerte 3 preguntas que vamos a cogerle prestadas al consultor estadounidense Jim Collins. Pregúntate, sobre las cosas que haces en tu día a día o a las que le dedicas (gran) parte de tu tiempo, lo siguiente:

  1. ¿Te apasiona?
  2. ¿Sientes que “estás hecho” para esto?
  3. ¿Tiene sentido desde el punto de vista económico, te compensa?

Si las respuestas a estas tres preguntas son no, no y no. ¡Felicidades! Ya tienes una cosa para tu lista de “Cosas para dejar que hacer”. Y es que si no sientes que el motor de tu cuerpo se mueve, si además sientes que “no es lo tuyo” ni lo será y encima no te compensa económicamente y no te ayuda a pagar facturas, ¡no merece estar en tu vida! Se acabó. Déjalo. Quizá no hoy, quizá no mañana, pero más tarde o más temprano, deberás dejarlo.

Si no lo haces, nunca serás libre.

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