#ComunicaZen 3: el éxito de tus proyectos en clave zen


No sé cuál es tu proyecto. Por no saber, no sé si tienes alguno. No sé si eres de los afortunados que viven dedicándose a lo que les gusta y tampoco sé si, además del trabajo que paga tus facturas, tienes la suerte de dedicarte a tu pasión o si, en paralelo, desarrollas proyectos personales por tu cuenta. Pero da igual. Hoy, en esta nueva entrega de #ComunicaZen, vengo a hablarte del éxito. Y lo que es más importante: del éxito de TUS proyectos que, sean cuales sean, seguro que aspiras a ver triunfar.

¿Pero qué (narices) es el éxito?

El éxito es un concepto muy subjetivo. Lo relacionamos con el bienestar, la satisfacción o la recompensa. Cada cual tiene una definición diferente del éxito porque cada uno sabe qué le llena o qué cosas le hacen feliz.

Además, vivimos en una sociedad ligeramente obsesionada por el éxito. Esto nos hace sentir estresados y frustrados cuando no alcanzamos nuestros objetivos. Nos hace sentir fracasados (una palabra compleja esta del fracaso, ¿verdad?). Sin embargo, la cultura zen integra (Fukinsei) la persecución del éxito de una forma mucho más equilibrada, mostrándonos que lo importante no es aquello que perseguimos, sino el camino (Tao) hasta conseguirlo. Un camino que (¡sorpresa!) implica que tomemos decisiones, que trabajemos, que nos sacrifiquemos… para aprender. El aprendizaje, my friends, es la clave de todo.

Ser ambicioso en clave Zen

Con todo, el Zen nos acaba planteando una ambición sana, en la que el éxito acabará por llegar, no como un objetivo, sino como una consecuencia lógica: una respuesta positiva a nuestro trabajo. Sin embargo, como ya os conté, no siempre nuestro esfuerzo conlleva una recompensa, bien porque la vida no es precisamente justa por definición, bien porque no hemos tomado las decisiones adecuadas.

El Zen nos plantea mirar hacia las cosas que han supuesto éxitos para nosotros y preguntarnos: ¿Qué iluminó nuestra mente para hacer que tomáramos las decisiones que nos llevaron al éxito?

Lo místico del éxito

La formación, el trabajo o el sacrificio, son elementos racionales que forman parte del éxito. Sin embargo, éste también tiene un componente “místico” que no puede explicarse tan fácilmente. ¿Y cómo podemos favorecer y fomentar esta parte “mística” para que la consecuencia lógica a nuestro esfuerzo se traduzca en éxito? ¡Aquí van unos cuantos consejos!

#1. Libera la mente:

Cualquier proyecto que queramos desarrollar necesitará de una mente abierta, liberada y sin prejuicios, que pueda desarrollar al máximo sus ideas y su creatividad. En otras palabras, ¡hay que pensar con claridad! Según el Zen, debemos liberar la mente de todo aquello que nos impide pensar con claridad y que, sobre todo, no nos es útil: ideas preconcebidas sobre cómo reaccionará la gente ante nuestro proyecto, ansiedad ante la idea de una mala crítica, pensamientos negativos acerca de nosotros mismos y de nuestras capacidades… En definitiva, barreras que, muchas veces, nos imponemos a nosotros mismos. Debemos ver la realidad de forma objetiva e intentando centrarnos sólo en el momento presente, para descubrir que la mayoría de cosas que invaden nuestra cabeza a la hora de desarrollar cualquier proyecto, son fruto de nuestra mente.

#2. Busca en tu interior:

Como hemos dicho, el éxito es algo muy subjetivo y cada uno lo define de una forma. Así que, antes de pretender que tu proyecto sea exitoso, deberás buscar dentro de ti y preguntarte cuál es tu definición de éxito. Este es un proceso de autoconocimiento que puede resultar complejo y que no ocurre de un día para otro. No te agobies. Respira hondo y mira hacia adentro.

#3. El momento presente:

Tomar conciencia del aquí y el ahora es fundamental para mantenernos enfocados. Eliminar las interrupciones y centrarnos al 100% en lo que estamos haciendo a cada momento, puede suponer la diferencia entre un proyecto exitoso y otro que no lo es.

#4. Toma descansos:

Aprende a trabajar desde la calma y no desde la ansiedad. Para conseguirlo, necesitas tomar descansos y pararte a respirar. Debes descubrir aquellas cosas que te relajan e implementarlas en tu vida. Poco a poco, sin presión. ¿Has probado el yoga o la meditación? Hasta la fecha, es lo que a mí me ha salvado de la locura.

POSDATA:

Recuerda lo principal para afrontar el éxito de tus proyectos en clave zen: lo importante no es el objetivo, el éxito en sí, sino el viaje y todo lo que aprenderás por el camino. Si acabas de comenzar con tu blog (o cualquier otro proyecto), no sientas ansiedad porque no tiene muchas visitas; si acabas de comenzar con tu negocio, no te agobies si no consigues tus primeras ventas o clientes. Aprende a disfrutar de cada paso que des.

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