Por qué tu tiempo contigo no puede ser negociable


Los seres humanos somos sociales por naturaleza, es cierto, pero también necesitamos poder disfrutar de tiempo a solas, tener nuestro espacio. Si no fuera así, no tendríamos ocasión de preguntarnos acerca de nosotros, de lo que necesitamos, de en qué momento estamos. Por eso es importante que, por encima de muchas cosas que aprendas, te eduques a ti mismo para saber pasar tiempo solo. Y que además, este tiempo logre ser de calidad.

Seres sociales, pero seres individuales

Al margen de que tengamos una familia a la que adoremos o de lo bien que nos lo pasemos en compañía de nuestros amigos o pareja, también necesitamos pasar tiempo solos. Somos personas únicas, seres individuales, y hay momentos en los que es necesario ser conscientes de ello, para alejarnos del ruido del mundo. Necesitamos del famoso “espacio vital” para tener cierto equilibro.

Es la experiencia subjetiva de la soledad lo que es dañino, no el número de contactos sociales que tiene una persona, uno o dos confidentes son suficientes. (John Cacioppo)

Hoy te traigo algunas razones por las que tu tiempo contigo no ha de ser negociable, sino un hábito de tu día a día. Aquí van:

#1. Eres independiente y tu espacio es sólo tuyo

Cuando hablamos de tener un espacio propio, hablamos de un espacio físico, pero también emocional. En el espacio físico han de estar aquellas cosas que nos hacen ser autónomos, que son nuestras, que nos hacen sentir bien, que nos mantienen en calma. En el espacio emocional, deben estar aquellos valores que nos hacen ser un ser independiente, nuestros propios pensamientos e ideas. Ambas cosas son aquellas que no siempre tenemos que compartir con alguien, pero de las que debemos disfrutar, de vez en cuando, en soledad.

#2. Pasar tiempo solo: tus normas

Nos regimos a base de horarios, a base de deberes, de obligaciones o de compromisos (incluso cuando esos compromisos son de ocio y son agradables). Y por eso mismo es pasar tiempo a solas en un espacio sólo para nosotros. Porque cuando pasas tiempo contigo, cuando estás en tu espacio, no hay normas salvo las tuyas: qué te apetece hacer, qué necesitas, en qué quieres emplear tu tiempo.

#3. Ocúpate bien de ti, para ocuparte por los demás

Tener nuestro espacio, disfrutar de nuestro momento, no significa volvernos egoístas. Pero debemos entender que si no valoramos el tiempo con nosotros mismos o que si no nos ocupamos de nuestras propias necesidades, de poco vamos a poder servir a los demás. Respira hondo. Piensa que para querer bien, tienes que quererte; y por tanto, para pasar tiempo de calidad con alguien, primero has de saber pasarlo contigo mismo.

#4. Mejora tu autoestima

Ser capaz de pasar tiempo solo y no depender de otras personas para sentirte pleno, además de reafirmar tu individualidad e independencia, también aumenta tu autoestima. Porque todo lo que tiene que ver con nuestra percepción sobre nosotros mimos se ha de trabajar en privado, de modo que nunca necesitemos la aprobación ajena para sentirnos bien y completos.

POSDATA:

¿Y tú? ¿Disfrutas de tu tiempo a diario? Espero que no malinterpretes este post. No quiero que te hagas un ermitaño y que te alejes de la sociedad. Quiero que emplees bien el tiempo que pasas contigo mismo, porque es casi tan importante como el que pasamos con los demás.

Imagen de portada vía Pinterest